Malditos Carnavales
En teoría está prohibido mojar a la gente, en teoría. Hasta ahora no veo ni leo ninguna ley que así lo diga pero bueno "los tombos tienen el poder".
El viernes que acaba de pasar, me fui a la casa de una amiga para jugar como siempre este juego que, al parecer, ha pegado sobremanera en grandes y chicos; "Guitar Hero". Resulta que llegué a su casa y me acordé que era Febrero y ahora teníamos la excusa perfecta para salir a mojar, cual adulto que espera Navidad para reventar cuetes.
Armamos la comitiva y las cuatro, conmigo a volante y un cooler cargado de globos de agua, nos embarcamos en esta divertida jornada a las 12 de la noche por las calles de San Borja y avenidas aledañas.
Todo tenía puntaje; cholo en combi (4 ptos), sujeto en paradero (3ptos), parejita chapando (10ptos si caía en la espalda y 20 ptos si caía en la cara), cholo, chola, blanco, negro, chino, púrpura cruzando la avenida por el medio (pto Bonus).
Fue una experiencia muy divertida pero como dice el dicho "todo tiempo pasado fue mejor" y con esto me refiero al hecho de que 3 días después me encontraba cuasi arrepentida de aquél juego infantil en el que mis amigas y yo decidimos embarcarnos.
Regresando del sur el domingo por la tarde, Lorena y yo no encontrabamos entrando a Lima y decidimos escoger Huaylas como ruta alterna (a pesar que yo vivo en Monterrico). No había mucho tráfico, lo cual nos pareció genial, eran al rededor de las 4.30pm y hacía un calor infernal así que viajábamos con las ventanas del carro abajo.
Semáforo rojo, nos detuvimos y voltié hacia el lado del piloto para burlarme sarcásticamente de esta camioneta "Hammer" ya que no recuerdo bien que modelo era, para decirle a Lorena "pfff q fea esa mionca "PE" (obviamente en tono sarcástico pues era un camionetón). Mientras admirábamos esa belleza de auto, con una pareja dentro que parecía muy cómoda y feliz ya que llevaban, a cambio de nosotras, las ventanas cerradas, gozando de su delicioso y reconfortador aire acondicionado sentí como de pronto la alusinacíon se vio frustada por un chorro de agua que empapó, literalmente, la mitad de mi cuerpo. Lorena y yo aún no entendíamos que sucedía,y mientras que intentábamos entrar en razón, en lo que dura una fracción de segundo fuimos bombardeadas, asi como lo lees, bom-bar-dea-das, con una ráfaga de 4 globos de agua consecutivos y de los cuales uno explotó en mi cara dejando una herida casi morada en mi pómulo derecho. Cuando la ráfaga terminó Lorena gritó: "LA VENTANA!!1... CIERRALA!" Lo peor de toda está situación fue que no podíamos huir ya que estabamos en HUAYLAS en pleno semáforo ROJO y no había a dónde dirigirnos.
Cuando reaccionamos a lo sucedido no pudimos parar de reir y porsupuesto no podían faltar los trapitos al aire de "esto es culpa tuya, es tu karma por haber salido a mojar el viernes". La gente al rededor miraba asombrada y cagándose de risa como si supieran que el viernes estuve mojando gente y me lo mereciera. Las lunas del carro empañadas cual Titanic en plena escena de amor, las dos mojadas de pies a cabeza y todo equipo electrónico dentro del auto mojado hasta decir basta. Fue una tarde diferente.
Lo que es yo, seguiré infaltable a mis tradiciones pero no sin antes chequearme el pómulo pues 5 días después me sigue doliendo.
