Fue el Sábado y Casí no me Acuerdo
Mis amigas y yo decidimos salir de parranda, a juerguear un rato y después como muchos dicen "calabaza, calabaza", bueno llegué a mi hogar a las 6am.
Todo empezó a las 6pm cuando V me llamó para decirme que habían un par de juerguitas, era la reunión de la gente de su cole, en ese momento me imaginé que probablemente me iba a resultar aburrida puesto que la mayoría de gente era menor que yo, pero como se como llevarme con todo el mundo y no tengo muchos problemas para socializar me apunté al plan.
Llegamos y entramos a la casa, directo al jardín que estaba toldado y lleno con unas 4 mesas, para ese momento, vacía pues habíamos llegado temprano. Decidimos servirnos un whisky mientras que conversabamos acerca de lo que había quedado de nuestras vidas amorosas mientras volteábamos de ves en cuando hacia la puerta para ver si por ahi aparecía algún chico que se pudiera volver parte de nuestra conversación, ya que al parecer todas lo necesitábamos. Nadie aparecía.
Llegamos a las 10pm, eran las 11:30pm y la reunión se había transformado, las mesas ahora estaban llenas y había gente hasta adentro de la casa, algunos parados otros sentados en la sala.
Cada una ya había bebido de dos a tres whiskies. La música no ayudaba mucho y nosotras queríamos algo mas divertido.
Nos dimos la mirada (esa que te dice larguémonos de aquí) y empalmamos a nuestro siguiente destino.
Lo que seguía era un tono de una gente un poco mayor, lo que resultaba perfecto para mi. Nos movimos en carabana pretendiendo seguir al enamorado de una de nosotras que en teoría sabía a donde nos dirigiamos. Pareciamos un gusanito ciego, borracho y sin sentido de la ubicación moviendose por todo lima, no voy a negar que me pareció divertido.
Por fin, luego de media hora manejando llegamos al tono. La música se escuchaba desde la calle, había gente afuera de la casa conversando con sus tragos en mano y mientras caminábamos saludé a gente que nunca en mi vida había visto. Entramos y había un mar de gente, conversando, bailando, riendo y al otro lado de la terraza veo a una chica mucho mas baja que yo, moviendose de un lado para otro, abrazando y riéndose como si la fiesta fuera de ella, me quedé observandola un rato porque quería saber de donde la conocía y la luz y los whiskies que tenía ya corriendo por mis venas, no me facilitaban las cosas, asi que me acerqué y resultó ser mi tia, tía que tiene treinta y tantos y que de paso no permite que la llame de esa forma, ella me dice prima y yo por joder la sigo llamando como no le gusta.
Me vio y se colgó de mi y me quedé conversando con ella un buen rato.
Mis amigas se acercaron y un poco mas agusto que en el otro lugar, nos pusimos a conversar.
Esta vez tomé un vodka, luego otro, la música ayudaba demasiado, la música que a mi me gusta, Madonna, Menudo, Soda, todo 80s y su toque de pachanga de matrimonio, en fin.
Volteo y vi a un chico que me encantó, en realidad, nos encantó a mi y a D.
Mi tía conversaba con un chico al costado de él y empecé a maquinar la forma de poder acercarme para que él notara mi existencia y empezara la conversación. Le preguntaba a D que podiamos hacer. Planeé todo y me acerqué a mi tia y en la mitad del camino todo el plan que tenia se deshizo pues no tuve que hacer nada, él solo se acercó a mi y cuando lo vi de cerca resulto ser uno de esos chicos que conoces que es sobrino del tío que es amigo del amigo de tus papás o algo asi, y resulta que lo conocí cuando tenía 12 años o algo así cosa que me facilitó las cosas para hacerme la loca y actuar como si me acordara de él.
Conversamos, uno, dos, tres vodkas mas y luego, cuando la conversación sentía que terminaba, me di media vuelta a donde mis amigas.
D quería irse a Aura y yo y V no teníamos problema con eso asi que partimos a nuestro siguiente destino: Larcomar.
2:15am y entramos. Una vez adentro nos dimos cuenta que el tipo de juerga que estabamos buscando estaba al lado, en Gótica, nuestros amigos se encontraban ahi pero ya era muy tarde y nunca pudimos salir de Aura asi que lo que nos quedó fue una botella de Whisky y las ganas de tonear y lo que quedó de la noche no puedo contar. Se que D entró en estado crítico de alcohol, V se encargó de cuidarnos y yo conversé con amigos que por ahi me encontré.
Esas tres horas que pasé dentro de la discoteca se esfumaron en lo que tomé otro vaso de licor y la regresada a mi casa desapareció de mi cabeza en lo que para mi fueron cinco minutos de profundo sueño en el carro.
Pero que buen fin de semana.

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